Amor era esa idea. Ese sentimiento mutuo que parecía eterno, las cosquillas estremecedoras que nacían en el estómago con solo mirarla, ese reflejo involuntario que te hacía creer que el mundo tenía sentido. Amor era esa idea. El suspirar en silencio, convencido de que en su presencia lo tenías todo. Era preocuparte por cada detalle, desear que la vida le sonriera, acompañar cada sueño, aunque el tuyo quedara en espera. Amor era compañía, refugio y promesa. Amor era esa idea. Un sentimiento que se forjaba en las batallas diarias y que, al final de la jornada, implorabas que no se apagara ni se deshiciera entre las estrellas. Amor era esa idea. Que alguien te cuidara, que alguien te protegiera. Que su sola presencia atravesara cualquier distancia, incluso el frío cristal de una pantalla. Amor era esa idea. Que aun lejos te buscara en silencio y se preocupara por ti. Era cuidar y dejarse cuidar; era más que amar: era un acto de fe, una entrega sin condiciones. Amor era esa idea. El gesto ...
Esta noche siento frío, todo está en silencio, como un murmullo en mi cabeza que no deja de resonar. No puedo dormir, y las palabras se vienen a mi mente. Las cortinas están cerradas, pero trato de encontrar la luz que se escapa por los pequeños agujeros que aún quedan. Comencé a pensar en mi amor, y las lágrimas empezaron a caer. El amor puede hacer lo que sea, escuché una vez en una de las películas románticas. El amor también puede ser un reto. A veces me pregunto si el amor que siento ahora me hace bien, porque me duele. El amor, supuestamente, debería ser felicidad, pero las últimas veces que lo viví solo fue tristeza: lágrimas que aún recuerdo. En el fondo sé que esa tristeza no se irá. Estoy roto, no sé en qué momento me rompí, y me da miedo romper a alguien más. Soy egoísta al pensar solo en mí, y por eso lloro y me reprocho. Tal vez el amor esté en mi soledad, la cual debo aprender a enfrentar. No quiero sentirme así, ansioso, desesperado, esperando el amor. Quiero volve...